Después de todos las cosas que habían pasado, Danny decidió llevarse a Danielle a dar un paseo y a cenar, ya que los últimos días habían pasado muchas cosas y Danielle estaba muy nerviosa y triste por que se iban y por lo de sus amigas, una fuera en otro país y la otra se iba todas las noches a bares y venia siempre borracha, solo le quedaba Dakotta, Danny y sus amigos, Tom, Dougie y Harry. Y encima Dakotta y Caitlyn estaban peleadas y las dos no se querían ver ni hablarse, así que Danielle estaba entre las dos, donde estaba una no estaba la otra, así que nunca podían estar juntas las tres.
A las 8, Danny fue a la casa de las chicas, Danielle abrió la puerta:
-Hola precioso, ¿Que haces aquí? -Dijo Danielle abrazándole.
-¡Pues vengo a ver a la princesa del castillo!
-Entonces, es muy lejos de aquí, ¡te has equivocado!
-No, para mi la princesa esta en esta casa.
-Entonces, buscas a Dakotta o Caitlyn.
-No, tu eres mi princesa, ¿ O no quieres a este príncipe?
-Aiiinnnsss, ¿como no te voy a querer?, con esa cara tan preciosa que tienes.
-¿Solo mi cara?- Dijo Danny riendo.
-Todo de ti me hace enloquecer. Ah, ¿que querías al final?
-Te voy a llevar a un sitio muy bonito, ya veras como te encanta.
-¿En serio? Vale, entra que voy a vestirme.
-Danielle subió a su cuarto, se desvistió, cogió dos vestidos y bajo las escaleras en ropa interior:
-¿Cual te gusta mas, eehh?
-Amm, el azul, ¡te pega con los ojos!- Dijo Danny riéndose.
-Con los ojos, ¡que cumplidos mas bonitos!
-Gracias, pero vístete que sino creo que esta noche no salimos.
-¿Por que? Si ya me iba a vestir.
-Por que no veas como me estas poniendo, creo que esta noche ¡no saldrás viva de mis brazos!
-¡Danny, no seas guarro! -Dijo Danielle poniéndose el vestido.
-¡Tu eres la que me pone guarro! -Danny fue hacia ella y le cerro la cremallera del vestido.
-Y dale, no digas esas cosas o te quedaras sin nada esta noche.
-Vale, ¿Estas lista?
-Si, vamos, haber si llegamos algún día.
-Entonces... ¿esta noche no hay ``fiesta´´? -Dijo Danny poniendo mas entusiasmo en esa palabra.
-La habrá...
-La habrá...
-Si yo quiero. -Dijo Danielle riéndose.
-No me puedes dejar así, ¡eres Danielle la malvada!.
-¡Soy Danny la malvada! -se rió- Depende de como salgan las cosas...
-Saldrán genial, ¡te va ha encantar!
-Sabias... ¿que eres la persona mas especial del mundo y que te amo?
-Si, lo se, ¡Yo te amo muchísimo también! Y eres la chica mas bonita, dulce, preciosa, especial y … ¡muchas cosas mas!¡Te quiero!
-Si es que ¡como no te voy a querer!- Danny y Danielle se besaron.
Los dos dieron un paseo por las calles alumbradas de Londres, hasta llegar a un edificio antiguo, oscuro y un poco siniestro, Danny le dijo a Danielle que subieran, Danielle se quedo mirando la escalera y lo oscura que estaba, le pregunto a Danny si no había luces, el fue a una esquina y encendió la luz del portal, los dos subieron la escalera, el piso tenia 11 plantas y ya al final Danielle estaba tan cansada que Danny la sostuvo entre sus brazos, como si de una novia se tratara, hasta llegar a la puerta de la terraza, Danny abrió la puerta y los dos entraron y Danielle se quedo con la boca abierta, todo estaba iluminado, se veía todo Londres, una mesa toda preparada y un sofá en el fondo, todo era precioso esa noche.
Danielle beso a Danny y le agradeció mil veces todo lo que había echo por ella, los dos se sentaron a cenar a la mesa, hablaron, sobre todo de ellos y la gira, y después de cenar fueron al sofá:
-Eres un cielo, te has preocupado tanto por mi.
-Te lo mereces, ¡a la persona a la que mas quiero no puede estar triste!
-¡Eres mi estrella!
-¡Y tu mi mundo entero!
-No, yo te gano, ¡tu eres mi galaxia!
-Pues, ¡tu mi universo!
-Vale... ¡a eso ya no te puedo ganar!-Los dos se rieron-
-Te quiero- Dijo Danny-
-¡Te amo!
Los dos se quedaron en el sofá mirando el cielo estrellado y las vistas de Londres, diciéndose todo lo que se querían a las estrellas y la luna, pero como siempre un sabor amargo los inundaba, al día siguiente empezaban la gira:
-Te echare de menos, no se que voy a hacer sin ti... -Dijo Danielle apoyando su cabeza en el hombro de Danny.
-Ni yo,la verdad creo que vas a ser la persona a la que mas echare de menos...
-Gracias, ¡bonito mio! Sabes, te esperare todo lo que haga falta, ¡a un sol como tu no se le puede perder por nada del mundo!
-Y yo a ti, no lo dudes. ¡A ti mi princesa de los ojos azules tampoco se te puede perder!
-¡Que mono eres! No se como podemos ser tan cursis!
-Ni yo, pero lo bueno es que nuestras cursiladas son monas, ¡como nosotros!
Los dos se rieron y siguieron hablando y mirando el paisaje, después de todo era su ultimo día juntos, hasta el final de la gira y tenían que aprovecharlo, con lo que se querían difícilmente la gira les iba a estropear aquella bonita noche, en la que ninguno de los dos hubiera dudado en gritar a todo el mundo lo que se querían.
Mientras Dakotta y Dougie...
Para celebrar su vuelta habían decidido ir al cine para ver una película, era de comedia romántica, entre risas y lagrimas pasaron la velada, cuando acabo la película salieron abrazados, Dougie la apretó contra sus brazos y la beso en la frente, pasearon por las bonitas calles de Londres, respirando su belleza, tendrían que esperar algunos meses antes de regresar, la gira los esperaba, entraron en un restaurante:
-Te voy a echar mucho de menos- Dijo Dakotta.
-No puedo creer que la gira empiece tan pronto.
-Comieron y continuaron su paseo,estaba oscuro, había un pequeño parque alumbrado por la débil luz de una farola solitaria, se sentaron en un banco, comenzó a levantarse una brisa gélida,a Dakotta le castañeaban los dientes, Dougie le dejo su chaqueta, Dakotta le sonrió, Dougie se acerco mas a ella y la beso en los labios de forma tierna, pasaron varios minutos abrazados en aquel banco, hasta que la oscuridad le invadió por completo, la luz de la farola era insuficiente, se levantaron y emprendieron camino a casa, era un paisaje precioso, las luces de los edificios parecían gritarles, se miraron con complicidad, Dakotta se descalzo los tacones y ambos comenzaron a correr por las calles, llegaron a casa exhaustos, entraron en la habitación, estaban sudorosos, jadeantes y divertidos, Dakotta fue la pionera en desvestirse y entrar a la ducha con una sonrisa traviesa, Dougie sonrió, se quito la ropa y entro con ella, cerraron la puerta, corrieron la cortina y comenzaron a besarse, el agua empapaba sus cuerpos, Dougie la besaba con frenesí mientras acariciaba su torso, Dakotta rozaba su cuerpo contra él, poco a poco se acercaron mas y mas hasta que estuvieron unidos completamente, unidos, gritaban de placer, el sonido era amortiguado por el agua que caía con fuerza y chocaba con el suelo de la ducha, acabaron cansados salieron de la ducha,Dakotta se recogió el pelo con una toalla y se puso el albornoz, Dougie hizo lo propio, salieron del baño y se acostaron en la cama aun sin deshacer y se quedaron profundamente dormidos.
A la mañana siguiente...
Era la hora de irse, la gira empezaba para los chicos, ese mismo día por la noche, todos se levantaron muy temprano para acompañarlos al aeropuerto, las chicas se quedaron a dormir a la casa de los chicos, así que le ayudaron a hacer la maleta, cogieron el coche y fueron rumbo al aeropuerto.
Entraron dentro y todos empezaron a despedirse, Dakotta y Dougie se abrazaron y se besaron dulcemente y no se despegaron uno del otro hasta que llamaron a Dougie para el vuelo, Tom y Giovanna se besaron y abrazaron, se dijeron lo mucho que se querían y rieron con todo lo que se decían, se notaba muchísimo que eran uno para el otro,eran un ejemplo a seguir para todos, Danny y Danielle, se besaron, se abrazaron, se dijeron cosas preciosas, dijeron que se esperarían hasta que el viniera y que se iban a querer siempre, se sentaron en una fila de sillas a esperar abrazados, era bonito verles que se querían de verdad y eran una pareja tan guapa, aun que todas esas cosas fueran cursis y a la gente le parecieran una chorrada, a ellos les importaba, ya que nunca en unos meses, habían estado separados ni dos días.
Llamaron para el vuelo a los chicos, todos cogieron sus maletas y se dirigieron a la puerta de embarque, despidiéndose con la mano de todos y diciendo todo lo que las querían, ni a Dakotta ni Danielle pudieron evitar que unas lagrimas le cayeran por la cara en ese momento, Giovanna ya estaba acostumbrada, ya que llevaba mucho con Tom y ellos habían ido a giras muco mas largas, Giovanna cogió a las chicas y las abrazo, eran buenas amigas, ella consoló a las dos y todas fueron a casa de Danielle y Dakotta a hacer una noche de chicas, ya que los Mcfly se habían ido y estaban solas. Pasarían unos días raros sin ellos pero como todo, con el tiempo, la gente se acostumbra, los echaban de menos, pero lo bueno es que los verían en Portugal y Inglaterra, pero esa noche era de chicas y abría que olvidarse por un momento de ellos.
En Portugal...
Anna había quedado con Natael para tomar algo, Ricardo había salido a trabajar temprano, Anna tomo una ducha rápida, se puso un vestido vaquero con una chaqueta y unos tacones blancos, golpearon en la puerta, era Natael, Anna cogió su bolso y se fueron a una heladería, ella pidió un helado de frambuesa y él de chocolate con nueces, Natael comía mientras le contaba a Anna cosas de su infancia, esta pensativa asentía mientras mareaba su helado con la cuchara.
-Apenas has comido,¿Estas bien?
-Si, Natael, tu hermano...-se quedo callada.
-Anna,¿Cual es la razón por la que querías quedar hoy?
-Tu hermano Ricardo...-empezaron a humedecerse sus ojos,se le hizo un nudo en la garganta.
-¿Que pasa Anna?
-Me golpeo, ayer... -no podía articular palabra.
-¿Que? No puede ser...
-No te preocupes, me dijo que no volvería a pasar... pero tengo miedo y quería saber si antes era violento...
-Nunca a sido agresivo y mucho menos violento, siempre a sido el más tranquilo de los cuatro, seguro que solo fue un lapsus, un despiste.
-Si, puede ser -tomo otra cucharada del helado, estaba mas calmada,ademas,sus amigas irían a verla pronto y para entonces todo estaría bien...